Los insumos que gasta una empresa para operar son cantidades considerables, por ello, la reducción de costos no es sólo una opción sino una obligación.

En el caso de las impresiones, debemos considerar que el costo de mantenimiento y de cartuchos nuevos es un gasto fijo que debe considerarse, por ello, te presentamos los beneficios de adquirir cartuchos recargables:

1. Reduce costos: si en nuestro negocio es indispensable imprimir, los cartuchos recargables pueden ahorrarnos más de un 50% de lo que cuesta un cartucho original.
Este método es uno de los más económicos para seguir imprimiendo sin la necesidad de hacer grandes gastos.

2. Calidad: a pesar de lo que la mayoría pensaría, la calidad es la misma entre un cartucho original y un cartucho recargable. ¡Ojo! Siempre y cuando, la instalación y el relleno de cartuchos sea óptimo.

3. Impacto ambiental: no dejemos de lado el compromiso que tenemos con nuestro entorno, pues sí ya estamos imprimiendo, qué mejor que podamos aportar a la conservación del medio ambiente al rellenar nuestros cartuchos de tinta, en vez de utilizar varios originales que terminan en la basura.

Los cartuchos de impresora recargables son aquellos fabricados para rellenarse, por lo que no hay que confundirlos con los cartuchos reciclados. Estos cartuchos vienen vacíos y tienen un orificio para recargarse con tinta compatible y ser reutilizados más veces.





La tinta para recargar este tipo de consumible viene en formatos de distinto tamaño y pueden ser tanto de tinta original como compatible que, obviamente, es también más económica. Existen cartuchos recargables para distintos tipos de tinta: pigmentada, tinta colorante o tinta de sublimación.





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